La vida que nace de la muerte: Flor de Cempasúchil

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Se acerca la celebración del Día de Muertos, la cual es considerada como una de las tradiciones más arraigadas entre la cultura mexicana y el estado de Michoacán es uno de los principales exponentes en el país, pero no solo por la forma en la que desarrolla esta festividad, sino porque también aporta uno de los elementos que la caracterizan y le dan colorido y un aroma singular: la flor de cempasúchil.

En el municipio de Tarímbaro, por ejemplo, los productores de la localidad de El Colegio ya se encuentran listos para empezar a comercializar esta flor ancestral que es posible encontrar en tonalidades que van desde el amarillo suave hasta el anaranjado intenso, y que servirá para decorar los altares, tumbas y ofrendas de muertos.

Cientos de hectáreas, que en el resto del año son aprovechadas para el cultivo de vegetales, lucen como multicolores tapetes naturales que meses antes fueron preparadas por manos michoacanas para lograr que hoy, las tierras hayan producido una variedad de flores como la nube, manita de león -mejor conocida como terciopelo- y por supuesto el cempasúchil, que en náhuatl significa “flor de veinte pétalos”.

Los productores coinciden en que la flor más vendida durante esta época siempre ha sido la de cempasúchil, aunque también señalan que es la que mayores cuidados requiere, ya que si llega a haber exceso de humedad, el sembradío se seca y se echa a perder. Cada ramo está a la venta desde los 13 hasta los 15 pesos.

El nombre de la flor de cempasúchil proviene del náhuatl y significa “flor de veinte pétalos”, y se ha convertido en el principal elemento con el que se identifica la celebración del Día de Muertos.

Existen diversas leyendas sobre la utilización de esta flor, una de ellas cuenta que en Maninalco, cuando alguien moría, sus familiares adornaban la tumba con ramos de pequeñas flores amarillas nombradas Tonalxochitl, pues consideraban que podía guardar el calor de los rayos del sol.

Fueron los mexicas quienes adoptaron esta tradición al juntar 20 flores en una sola hasta transformarla en una más grande y abundante. Ellos la nombraron empōhualxōchitl, y simboliza “la vida que nace de la muerte.

La Voz de Michoacán
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