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Dragonfly, ¿una granja vertical para Nueva York?

Dragonfly es el nombre de un proyecto de granja vertical diseñado por el arquitecto belga Vincent Callebaut, de la firma Vincent Callebaut Architectures, el mismo creador de Llypad: la Ecopolis Flotante, es un proyecto que como utopía suena magnifico, pero ya en la práctica no parece tan sensacional, esto más que nada por el emplazamiento sugerido, justamente en la gran manzana, Nueva York. Conceptualizado a partir de una libélula, el diseño esta concebido para facilitar las crecientes necesidades de autosuficiencia ecológica y medioambiental que requiere el espacio urbano y proyectado por Callebaut sobre la orilla sur de la Isla de Roosevelt en Nueva York, se trata de un diseño de granja vertical donde se cultivaría comida y funcionaría como fuente de energía renovable, al tiempo que sería una mezcla de viviendas, laboratorios, oficinas y por supuesto los espacios de cultivo.

Según texto tomado de arq.com.mx: «la organización funcional del Dragonfly está dispuesta simétricamente en dos torres de 600 metros y 128 niveles, alrededor de un gran invernadero climatizado, construido en cristal y acero que las une. Este invernadero, que define la forma del diseño, soporta la carga del edificio y está directamente inspirado en el exoesqueleto estructural de las alas de un dragón volador. Dos anillos no habitados arriostran las alas y su exterior está cubierto de paneles solares que proporcionarán hasta la mitad de la electricidad necesaria, siendo la otra mitad abastecida por las tres turbinas eólicas situadas a lo largo de los ejes verticales del edificio. La estrategia esta pensada en la acumulación de calor en el espacio que se genera entre las 2 alas, el cual sirve para calentar el aire durante el invierno. En verano en tanto, el edificio da paso a un sistema de ventilación natural que permite que el aire frío circule y enfríe los espacios interiores.»

Tal y como se escucha sería un proyecto ideal para Nueva York, pero la realidad es un poco distinta, ya que el contexto cultural y socio-económico y el medio ambiente difiere de las intenciones y funciones que dicha granja generaría. Para empezar podría sobrevivir el Dragonfly en el ambiente contaminado de Nueva York?, la población de la ciudad seguirá en aumento y la producción de alimentos, llamesé frutas, verduras y cereales en su gran mayoría tendría que ser de 24 horas al día, todos los días del año, a parte de que(y muy importante) los neoyorkinos están inmersos en la cultura de McDonnald’s, Pizza Hut, KFC, etc. y cambiar sus hábitos alimenticios es aún más utópico que el proyecto en si mismo. Además, es vital e importante la captación de energía y el cultivo de alimentos, pero no se debe dejar de lado aspectos como función, forma y la propia realidad de la ciudad, lo cual es mayormente el meollo del asunto.

El Dragonfly como proyecto es muy interesante, pero para otro emplazamiento que no sea Nueva York, pues su situación medioambiental, la sobre población, la cultura de la comida rápida, entre otros factores, lo aislarían y terminaría siendo un edificio autómata con habitantes recluidos en un invernadero gigante, bueno en mi muy humilde opinión. En conclusión, soy de la idea que el Dragonfly, así como el resto de granjas verticales son grandes e importantes proyectos que se deben implementar en un futuro muy cercano, pero no colocarlas como cajas antojadizas en determinada ciudad sin antes analizar todos los factores influyentes en su funcionamiento y por supuesto, separar producción de alimentos y energía del resto del equipamiento urbano.

Proyecto futurista para el puente de Londres

http://drakesplanet.blogspot.com/200…-para-new.html

Con motivo del 800 cumpleaños del Puente de Londres el Instituto Real de Arquitectos Británicos puso en marcha un concurso para recibir ideas con posibles puentes sustitutos … y el ganador ha sido Laurie Chetwood con el diseño que se ve en la fotografía superior.

Además del diseño en sí, el puente contendría zonas de recreo y tiendas … paneles solares y turbinas de viento para conseguir energía eléctrica … y algo relativamente habitual entre los diseños arquitectónicos futuristas, granjas verticales donde cultivar vegetales que podrían venderse directamente en un mercado integrado en la construcción.

EDITT Tower / TR Hamzah & Yang

Singapur se esta tomando en serio el desarrollo sustentable y se esta preparando para lo que va a ser un nuevo concepto de edificación en altura con la construcción de la EDITT Tower, una estructura de 26 pisos que entre otras características verdes incluirá cultivos o granjas verticales las cuales permitirán a los residentes cultivar y cosechar sus propios alimentos.

Diseñado por TR Hamzah & Yang, este edifico se construirá con una serie de materiales reciclados y reciclables disminuyendo al máximo posible su huella ecológica en el proceso constructivo. Además contará con una superficie de 855 metros cuadrados exclusivamente para la captación de energía solar, lo cual absorbería alrededor del 40 por ciento de las demandas totales de energía del edificio.

A juzgar por la información gráfica, por lo menos la mitad del edificio estará cubierto con vegetación la cual será de carácter nativo, evitando así gastos excesivos en recursos hídricos para regadío. Esta masa vegetal permitirá una ventlación fluida en cada piso y recibirá agua proveniente de la acumulación de aguas lluvias, las que también abastecerá los estanques de cada wc del edificio, logrando así alrededor de un 55 por ciento de eficiencia.

Tal vez una de las características más llamativas es la incorporación de una planta de tratamientos al interior del edificio, la cual transformará los desechos orgánicos de los residentes en biogas y fertilizantes, tecnología de carácter más complejo y hasta el momento poco habitual en la arquitectura.

En cuanto a los espacios interiores, estos fueron pensados con absoluta flexibilidad, de manera que los usuarios sean capaces de modificar espacios moviendo o eliminando tabiques. Existen también en el edificio rampas de acceso que conectan el nivel de la calle con pisos superiores donde existe un programa mixto de tiendas comerciales y restoranes.

http://www.plataformaarquitectura.cl…r-hamzah-yang/

Porrón de fotos más:

http://inhabitat.com/editt-tower-by-…achment/15181/

La Granja Vertical – Dickson Despommier (Farmscraper)

Para el año 2050, casi el 80% de la población mundial residirá en centros urbanos. Aplicando las estimaciones más conservadoras a las actuales tendencias demográficas, la población humana aumentará en cerca de 3 billones de personas durante en el interim. Se estima que 10 9 hectáreas de nuevas tierras (20% más de tierra de la representada por Brasil) serán necesarios para cultivar alimentos suficientes para alimentarlos, si las prácticas agrícolas tradicionales continúan como se practican hoy en día. En la actualidad, alrededor el mundo, más del 80% de la tierra que es propicia para cultivos está en uso (fuentes: la FAO y la NASA). Históricamente, alrededor del 15% de la misma ha sido devastada por las malas prácticas.

La Granja vertical: Alimentar al mundo en el Siglo 21
Por el Dr. Dickson Despommier

Hace doce mil años, a raíz de la última edad de hielo, nuestros antepasados inventaron la agricultura por lo menos en seis lugares diferentes en todo el mundo. Convertirse en una sociedad agraria, finalmente conduciría a la creación del calendario, la astronomía, las matemáticas, la escritura y la religión. Sin embargo, la agricultura – al menos en lo que se ha practicado por los pasados doce mil años – es un rotundo fracaso, de acuerdo al visionario ecológico Dickson Despommier. El conjunto de la empresa «no está funcionando y, probablemente, nunca ha funcionado», escribe en su nuevo libro La Granja vertical: Alimentar al mundo en el siglo 21. «Tiene toda la apariencia de ser un trabajo arrevesado.»

Despommier no es el único que sugiere recientemente que la agricultura ha sido deficiente desde el comienzo. Sin riego y un montón de productos químicos, no es posible cultivar indefinidamente en un solo lugar, porque el acto mismo de los cultivos agota los nutrientes de las aguas subterráneas y el suelo. Y mediante la continua suplantación de la diversidad biológica con un puñado de nuestras plantas favoritas, los seres humanos han estado destruyendo los ecosistemas que nos sustentan. La producción de alimentos y la ganadería el 6,8 millones de habitantes del mundo en la actualidad requiere de una masa de tierra del tamaño de América del Sur. Con la población mundial destinada a agrandarse en tres billones mas durante la próxima mitad del siglo, pronto tendremos que arar en el equivalente de otro país país del tamaño de Brasil. Esa cantidad de tierra cultivable nueva simplemente no existe.

Afortunadamente, Despommier, profesor de microbiología y salud pública de la Universidad de Columbia, ha estado cultivando una respuesta – no sólo a la crisis alimentaria que viene, sino también a la crisis del agua, la deforestación, la pobreza dentro de la ciudad, las plagas urbanas, y en cierta medida, el calentamiento global.

Su visión es la siguiente: apilar invernaderos construidos según reglas del buen arte, en terrenos baldíos urbanos y emplear a trabajadores locales para hacer crecer cultivos anuales en estas «granjas verticales». Cultivar las plantas con la hidroponia, sustituyendo el agua enriquecida con nutrientes para el suelo. Manipular espejos para controlar la luz solar. Instalar bombillas de bajo consumo para favorecer el crecimiento. Y energizar toda la operación con los residuos orgánicos – es decir, restos de comida y las heces convertidas en electricidad a través de tecnologías limpias.

El objetivo final es transformar la metrópolis moderna en «el equivalente funcional urbano de un ecosistema natural.» Pero, los beneficios ambientales que surjen se extendien más allá de las propias ciudades. Alrededor del 70 % del agua dulce disponible del planeta es actualmente utilizada para el riego, y la escorrentía contaminada es una de las principales fuentes de contaminación en los Estados Unidos. Las granjas interiores, en la visión Despommier, reciclarían el agua, eliminando la necesidad de fertilizantes, pesticidas y herbicidas. Menos combustibles fósiles se dedicarían al transporte de alimentos, debido a que los consumidores y los productores estarían tan cerca.

Y luego está esto: de acuerdo a Despommier, las granjas verticales sería tan eficientes – diez a veinte veces más productivas que el equivalente al aire libre – que una gran parte de las tierras agrícolas tradicionales podrían ser abandonadas. Dejadas intactas, naturalmente volverían a lo que los ecosistemas fueron originalmente allí, como los bosques de Nueva Inglaterra, que volvieron a crecer después de ser trabajados por los primeros colonos, o las praderas que se revivieron a si mismas despues de la gran sequía que produjo el “Dust Bowl” en la década de 1930. Incluso puntualiza el retorno de Chernobyl en naturaleza Silvestre,y un santuario de vida silvestre espontánea que ha surgido en la zona desmilitarizada entre Corea del Norte y del Sur.
Sí, encontrar buenas noticias en el sitio del peor desastre nuclear del mundo y la frontera más militarizada es el signo de un optimista incurable. Pero Despommier insiste en que la agricultura vertical está a nuestro alcance – que todas las tecnologías necesarias ya existen, y es sólo una cuestión de poder juntarlas

No todo el mundo está de acuerdo. «Es una de esas ideas emocionantes, románticas, pero los números no encajan», dice el Dr. Louis Albright, quien dirige el programa de Agricultura de Medio Ambiente Controlado en la Universidad de Cornell. «Creo que es totalmente insostenible. No tiene sentido desde un punto de vista de la producción.» Su objeción central tiene que ver con la verticalidad de las explotaciones – el hecho de que los pisos bajos están necesariamente en sombra y dependen en gran medida de la iluminación eléctrica. En otras palabras, ¿por qué gastar gigavatios de energía a hacer lo que la luz del sol hace de forma gratuita?
Sería mucho más productivo, Albright sugiere, la construcción de invernaderos de un piso cerca de – pero no en – las ciudades, un plan que requeriría menos energía y hacer uso de la infraestructura existente para la distribución de alimentos. El Dr. Bruce Bugbee, un fisiólogo de cultivos en la Universidad Estatal de Utah, comparte esta opinión. Las granjas verticales consumen «cantidades masivas de energía eléctrica», dice, señalando que los cultivos de interior necesitan una iluminación que es de diez a cien veces más intensa que una oficina bien iluminada.

En cuanto a la viabilidad económica, también está la cuestión de si un tomate puede realmente alguna vez permitirse el lujo de competir en el mercado inmobiliario de Nueva York. Despommier mismo escribe: «Creo que el verdadero problema con respecto a la invención de la agricultura vertical es, ¿quién pagará por los primeros?»
Tal vez la respuesta surgirá de China, Japón, Dubai, Abu Dhabi, los Países Bajos, Bélgica, Alemania, Islandia, Nueva Zelanda o Australia – todos estos países, manifestaron estar avanzando hacia un esquema de este tipo. No existe todavía ninguna granja vertical, pero abundan los prototipos futuristas.

Tales «farmscrapers» puede parecer una consecuencia poco probable del movimiento de alimentos locales defendido en los últimos años por figuras como Michael Pollan y Alice Waters. Sin embargo, las granjas verticales, en su esencia, se tratan de mover la fuente de nuestra comida a donde estamos realmente viviendo – que para la mayoría de la gente en la tierra es una ciudad.

Aún así, el tenor nostálgico normalmente asociado a las pequeñas explotaciones y los productos orgánicos está totalmente ausente aquí. Despommier es un defensor imperturbable de los cultivos genéticamente modificados. (Se sugiere la creación de comestibles «canario en la mina de carbón» plantas destinadas a fluorescencia en presencia de agentes patógenos.) Y tanto como culpa a la tecnología por nuestra separación de la biosfera, idealizando las sociedades que han evitado el desarrollo, su utopía particular es dependiente en gran medida de la ingeniería – tan artificial, de hecho, que sugiere que podría servir de modelo para colonizar la Luna o Marte.

Granjas verticales: Rascacielos verdes para solucionar el cambio climático

Imaginad por un momento una ciudad como Nueva York: Densa población, mucho tráfico, consumo de gran cantidad de recursos para alimentar a la ciudad y rascacielos y altos edificios por encima de una nube de contaminación.

Imaginad ahora que todos esos rascacielos se convierten ahora en granjas verticales: Altos edificios de 30 plantas donde en cada piso se cultivan frutas y verdutas, se genera electricidad mediante energías renovables y se purifican aguas residuales para el riego y el consumo humano. ¿Una utopía? No. Es una propuesta que cada vez parece más cercana para hacer frente al cambio climático con una solución que respeta el medio ambiente y lo purifica.

Aunque el concepto surgió hace casi 6 años cuando científicos europeos y norteamericanos comentaron la idea, es ahora cuando parece que las ciudades con granjas verticales pueden ser realidad. Varios son los motivos.

Por un lado, el crecimiento de la población que se espera para las próximas décadas va a provocar una escasez de tierra fertil donde realizar cultivos con los que abastecer a las masas. Las granjas verticales permiten buenas cosechas y gran productividad sin necesidad de grandes desplazamientos, gracias a su integración en ciudades.

Por otro lado el problema de la escasez de agua para los cultivos se soluciona gracias a las capacidades de tratamiento de aguas residuales. Y por último las necesidades energéticas están cubiertas gracias al autoabastecimiento y producción de este tipo de edificios.

http://elblogverde.com/granjas-verti…bio-climatico/

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